Estudiantes de Kruger School junto a experta en liderazgo empresarial, Ligia Pineda. 

América Latina se consolida como la región con mayor tasa de emprendimientos tempranos a nivel mundial con un 20,45%. Ecuador lidera este grupo de 6 países, uno de cada cuatro ecuatorianos (adultos y jóvenes) están iniciando o manejando un negocio. 

Según el informe de Global Entrepreneurship Monitor (GEM 2025/2026), América Latina lidera la tasa de emprendimientos tempranos en el mundo, con un 20,45%. Mientras que el Ecuador registra una Tasa de Actividad Emprendedora (TEA) del 29,63%, posicionándo así como el segundo país con mayor actividad emprendedora a nivel global y el primero en América Latina. 

Esta cifra refleja una cultura emprendedora cada vez más fuerte y orientada a la generación de oportunidades. Sin embargo, el informe también advierte importantes retos para el ecosistema emprendedor. Entre ellos, la dificultad de los negocios nacientes para consolidarse como empresas sostenibles y la necesidad de incorporar herramientas de inteligencia artificial en sus modelos de negocio para mantenerse competitivos. 

Frente a este escenario, en Ecuador surgen iniciativas educativas que buscan fortalecer habilidades de innovación, liderazgo y resolución de problemas desde edades tempranas.

Uno de los casos más destacados es el programa K-Launch Finals de Kruger School, una propuesta que desde 2022 impulsa a estudiantes de secundaria a identificar problemáticas reales y desarrollar soluciones creativas con impacto social, ambiental y tecnológico. 

El programa tiene como objetivo fomentar una mentalidad emprendedora y proactiva en los jóvenes, promoviendo el aprendizaje basado en proyectos, el trabajo en equipo y la innovación aplicada. A través de esta experiencia, los estudiantes fortalecen competencias clave para enfrentar los desafíos del futuro y transformar ideas en proyectos con potencial de crecimiento. 

Participación y resultados: 

  • Desde 2022, más de 1.054 proyectos presentados a nivel nacional, en modalidad individual y grupal. 
  • Cinco proyectos han recibido apoyo especializado de Kruger Labs, la aceleradora de startups del grupo Kruger, mediante mentorías, capacitaciones, conexión con posibles inversores y apoyo en marketing. 
  • En la quinta edición, en 2025, se ha entregado más de 30 mil dólares en premios en especie y beneficios académicos.

Impacto y premios: 

  • Los proyectos ganadores reciben premios como becas universitarias, dispositivos tecnológicos y mentorías especializadas de empresas aliadas al programa. 
  • Estos incentivos buscan motivar a los jóvenes a continuar perfeccionando sus emprendimientos. 
  • La estructura del programa promueve la sana competencia, el intercambio de ideas y el aprendizaje colaborativo entre diferentes regiones del país. 

Ejemplos de proyectos destacados en ediciones anteriores: 

  • Semáforo solar: sistema de señalización ecológico y energéticamente sustentable. 
  • Chat bot academico:Asistencia virtual para el aprendizaje y la mejora integral académica potenciada con inteligencia artificial. 
  • Pinturas ecológicas: soluciones sostenibles para el cuidado del medio ambiente. 

Dennis Arequipa, CTO y Cofundador de Kruger School, expresa que: “Desde edades tempranas, motivar a los jóvenes a emprender e innovar no solo enriquece su desarrollo personal, sino que también construye un futuro sostenible y lleno de oportunidades. La verdadera innovación comienza cuando despertamos en los niños y adolescentes la pasión por resolver problemas y transformar ideas en realidad”. 

Durante la Gran Final, que se realizará el jueves 11 de junio a las 10h00 en la Cámara de Comercio de Quito, los estudiantes presentarán sus proyectos ante un panel de jueces conformado por expertos de diferentes industrias, del sector publico, privado ydiplomatico. Más allá de la competencia, esta actividad promueve el aprendizaje en habilidades de comunicación, el perfeccionamiento y el desarrollo de ideas innovadoras. 

En el evento se reconocerán y premiarán los mejores proyectos, celebrando así el esfuerzo y la creatividad de los participantes. Este tipo de iniciativas demuestran cómo la educación en Ecuador puede ser un motor de cambio social y tecnológico. Fomentar la creatividad, el pensamiento crítico y la innovación en los jóvenes prepara a las futuras generaciones para afrontar los retos del siglo XXI con soluciones sostenibles y tecnológicamente avanzadas.