Agentic Era: por qué la resiliencia de datos será clave ante la autonomía de la IA
Jesus Oswaldo Checa
La protección de la información es hoy más crítica que nunca. En un entorno empresarial marcado por la incertidumbre, las interrupciones tecnológicas, el aumento de las ciberamenazas y la rápida adopción de agentes de IA, la capacidad de una organización para mantenerse operativa durante una crisis se ha convertido en un factor determinante.
Para las empresas colombianas y latinoamericanas, este desafío cobra especial relevancia en un contexto de
aceleración digital, adopción de servicios en la nube y mayor presión por mantener operaciones críticas
disponibles frente a incidentes tecnológicos o ciberataques. En este contexto, los datos han dejado de ser solo
un recurso operativo para convertirse en un activo estratégico para la resiliencia empresarial y para el
funcionamiento confiable de sistemas cada vez más autónomos.
Más allá de la protección tradicional, las organizaciones están evolucionando hacia enfoques de resiliencia de
datos que no solo buscan resguardar la información, sino garantizar su disponibilidad, integridad y capacidad de
recuperación en todo momento. Esta evolución cobra mayor relevancia en la Agentic Era, donde proteger los
datos también implica considerar cómo los agentes de IA interpretan, utilizan y actúan sobre información que
puede haber perdido contexto o confiabilidad.
De acuerdo con el Massachusetts Institute of Technology (MIT), el 95% de los proyectos piloto empresariales de
IA generativa fracasa en generar resultados medibles, lo que evidencia la brecha entre la adopción tecnológica y
la capacidad real de las organizaciones para sostener operaciones y generar valor en escenarios críticos.
“Hoy, la conversación ya no se centra únicamente en proteger los datos, sino en asegurar que estos puedan sostener la operación del negocio incluso en escenarios adversos. Con la llegada de la Agentic Era, también debemos considerar qué ocurre cuando un agente hace exactamente lo que fue diseñado para hacer, pero actúa sobre datos cuyo contexto ha cambiado o que ya no son confiables. La resiliencia debe permitir detectar, proteger y revertir estos riesgos antes de que pequeñas desviaciones se conviertan en decisiones que no podamos ver ni deshacer”, afirma Dmitri Zaroubine, Director de Ingeniería de Sistemas para Latinoamérica en Veeam.
La resiliencia en la Agentic Era
La incorporación de capacidades de IA está transformando la forma en que las organizaciones gestionan sus
datos. A través de enfoques de resiliencia de datos impulsada por IA, las empresas pueden anticipar riesgos,
identificar anomalías y responder de manera más ágil y eficiente ante incidentes. La evolución hacia estos
sistemas introduce también una nueva dimensión: los agentes pueden actuar de forma autónoma sobre los
datos y, por ello, las organizaciones deben prepararse para un fenómeno emergente que podría entenderse
como “deriva del agente” o “Agent Drift”.
Este fenómeno puede presentarse de dos formas.
La primera ocurre cuando un agente realiza acciones que no
debería, ya sea por privilegios excesivos, comportamientos no autorizados o agentes desconocidos. La
segunda, más compleja, ocurre cuando el agente hace exactamente aquello para lo que fue diseñado, pero
actúa sobre datos cuyo contexto cambió o sobre información obsoleta, generando resultados incorrectos o
incluso alucinaciones.
En ambos casos, los permisos y controles pueden parecer adecuados, pero la acción resultante puede ser
equivocada.
Soluciones como Veeam Data Cloud (VDC) o Veeam Data Platform (VDP) ayudan a las organizaciones a
fortalecer su resiliencia mediante backup seguro, recuperación rápida y confiable, mayor visibilidad, monitoreo
proactivo y reducción de tiempos de inactividad.
En la Agentic Era, estas capacidades cobran una nueva relevancia: no solo se trata de recuperar datos después
de un incidente, sino de asegurar que los sistemas y agentes que dependen de ellos puedan operar sobre
información confiable, íntegra y disponible.
A velocidad de máquina, pequeñas desviaciones pueden acumularse rápidamente y convertirse en decisiones
que las organizaciones no pueden ver, anticipar o deshacer. Por ello, la confianza en los datos se convierte en
un componente fundamental para que la inteligencia artificial pueda generar valor sin comprometer la operación
del negocio.
Prepararse para la Agentic Era
A medida que las interrupciones se vuelven más frecuentes y complejas, la resiliencia de datos deja de ser un
componente técnico para consolidarse como un factor estratégico del negocio. En la Agentic Era, esta resiliencia
también debe contemplar los nuevos riesgos derivados de sistemas capaces de actuar de manera autónoma
sobre los datos.
Las organizaciones que integran estas capacidades en su operación diaria no solo están mejor preparadas para
responder ante incidentes, sino que también pueden sostener la continuidad, minimizar impactos y tomar
decisiones informadas en momentos críticos.
En este contexto, evolucionar de la protección tradicional hacia una estrategia integral de resiliencia de datos no
solo reduce riesgos, sino que fortalece la capacidad de adaptación y respuesta de las empresas frente a
escenarios inciertos.
La siguiente evolución consiste en prepararse para una realidad donde no basta con asumir que un agente
fallará: las organizaciones deben asumir que puede desviarse. Aquellas que logren avanzar en este camino no
solo protegerán su información, sino que estarán mejor posicionadas para mantener la confianza en sus datos y
en los sistemas de IA que los utilizan, preservar la confianza de sus clientes y asegurar su crecimiento en el
largo plazo.

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