Las ciudades no se definen únicamente por sus edificios y calles. También toman forma en los interiores donde las personas viven, trabajan y se encuentran. De cara a 2027, las tendencias de diseño apuntan a ambientes más sensoriales y personales, con superficies texturizadas, vetas visibles y colores cálidos que buscan recuperar la conexión con la naturaleza. 

En el marco del Día Mundial del Urbanismo, surge una reflexión sobre cómo habitamos las ciudades y qué decisiones pueden contribuir a hacerlas más sostenibles. Entre ellas está la elección de materiales, considerando su origen, los recursos utilizados en su fabricación y su durabilidad. Porque el diseño de un espacio también implica decisiones sobre cómo aprovechamos los recursos. 

Colores y texturas que acercan la naturaleza 

Las tendencias de interiorismo para 2027 anticipan una paleta de tonos tierra —como terracota, arcilla y chocolate— junto con verdes profundos, como oliva y musgo. En lugar de limitarse a un acento decorativo, estos colores pueden dar carácter a paredes y mobiliario, y crear ambientes que evocan paisajes naturales. 


También ganan protagonismo las superficies con texturas y acabados inspirados en la naturaleza. Los tableros MDP decorativos permiten incorporar diseños que reproducen la apariencia de las vetas de madera, las piedras y otros materiales, aportando calidez y personalidad a los espacios. Esta tendencia se relaciona con el diseño biofílico, que busca fortalecer la conexión visual y sensorial de las personas con la naturaleza a través de los ambientes interiores. 

El bienestar también se diseña 

La experiencia de un espacio no depende solo de su apariencia. La acústica, la iluminación, la temperatura y las sensaciones que producen sus materiales inciden en cómo se vive cada ambiente. Esta dimensión, que suele describirse como “arquitectura invisible”, pone atención en elementos que pueden pasar inadvertidos, pero que forman parte del confort cotidiano. Por eso, la vivienda se concibe cada vez más como un lugar que debe responder a necesidades de descanso, concentración y bienestar. El diseño considera tanto la distribución y la luz como las texturas, el sonido y la relación entre los espacios interiores y la naturaleza. 

Materiales que cuentan su historia 

La elección de materiales es una de las decisiones que pueden vincular el diseño interior con la sostenibilidad. Conocer su procedencia, priorizar su durabilidad y considerar las posibilidades de aprovechamiento al finalizar su vida útil permite incorporar criterios ambientales desde la planificación de un espacio. En la industria maderera, certificaciones como FSC® de Manejo Forestal y de Cadena de Custodia permiten respaldar, dentro de sus respectivos alcances, la gestión responsable de los bosques y la trazabilidad de los materiales certificados. 


En Ecuador, Novopan integra la sostenibilidad y la economía circular en su modelo productivo, mediante el aprovechamiento de madera proveniente de plantaciones forestales gestionadas responsablemente, así como de materiales recuperados y subproductos que se reincorporan a la fabricación de tableros. A través de su marca Pelíkano, la compañía ofrece soluciones para el diseño de interiores que combinan funcionalidad, resistencia y versatilidad, con una variedad de tonos y texturas inspirados en la madera, las piedras y los textiles. La durabilidad también es parte de esta conversación. 

La selección de materiales apropiados para cada ambiente, incluidos tableros resistentes a la humedad en aplicaciones adecuadas, puede contribuir a prolongar la vida útil del mobiliario y evitar reemplazos prematuros. 

Diseñar pensando en cómo habitamos 

En ciudades que crecen y se transforman constantemente, los espacios interiores cumplen un papel importante en la calidad de vida de las personas. Su diseño puede contribuir al bienestar cotidiano y promover decisiones más responsables sobre el uso de materiales y recursos. Construir ciudades más sostenibles también implica pensar en los espacios que habitamos por dentro: cómo se diseñan, de dónde provienen sus materiales y cuánto tiempo pueden acompañar nuestra vida diaria.